Cada año, cuando cambian las estaciones, las tiendas se llenan de neumáticos reemplazados por los clientes. Mucha gente piensa que los neumáticos se pueden simplemente tirar a una esquina, pero un almacenamiento inadecuado puede dañar incluso un neumático en buen estado antes de su próximo uso. Hoy, discutiremos algunos detalles de almacenamiento que fácilmente se pasan por alto.
Paso 1: La limpieza y el secado son clave. Antes de guardarlo, elimine completamente la arena, el aceite y el polvo de los frenos de la banda de rodadura del neumático utilizando un limpiador y un cepillo profesionales. Preste especial atención a las pequeñas piedras atascadas en la banda de rodadura, ya que pueden quedar ligeramente incrustadas en la goma bajo-presión prolongada. Después de la limpieza, asegúrese de que los neumáticos estén completamente-secados al aire; cualquier humedad puede causar oxidación en la llanta (si se almacena con llantas) o crecimiento de moho en el interior.
Paso 2: La regla de oro de la presión de los neumáticos: ¡ajústela al valor estándar! Un error común es pensar que "el almacenamiento-a largo plazo requiere desinflar los neumáticos por completo". Por el contrario, recomendamos ajustar la presión de los neumáticos al valor estándar especificado por el fabricante del vehículo (que se encuentra en una etiqueta cerca de la puerta). La presión adecuada ayuda a mantener la forma original del neumático, evitando que los flancos se agrieten o deformen causados por una presión estática prolongada. Por supuesto, el almacenamiento con sobre-presión está absolutamente prohibido.
Paso 3: elige la postura y la ubicación adecuadas. Lo ideal es colocar los neumáticos verticalmente en un soporte exclusivo para neumáticos y rotarlos periódicamente (p. ej., mensualmente) un cuarto de vuelta para evitar la deformación del punto fijo-. Si es necesario apilar, limite estrictamente la altura de apilamiento (no se recomiendan más de cuatro neumáticos) y coloque tablas de madera planas o almohadillas de espuma entre las capas para distribuir la presión. Evite siempre la luz solar directa, los ambientes húmedos y la proximidad a fuentes de calor (como calentadores de agua o motores) o fuentes de ozono (como cajas eléctricas), ya que son las tres principales causas del envejecimiento del caucho.
Paso 4: "Vestir" los neumáticos. Si el almacenamiento puede exceder varios meses, se recomienda envolverlos en una funda opaca y transpirable para llantas o en una bolsa de plástico negra para aislarlos de la luz y el polvo. Nunca utilices una película plástica transparente común y corriente para sellarlos, ya que esto evitará que la humedad interna se escape y provoque condensación.
Recuerde, los servicios de almacenamiento profesionales pueden ser en sí mismos un servicio de valor-agregado para su tienda. Cuando utiliza este proceso estándar para almacenar neumáticos para sus clientes, no solo está almacenando productos, sino también su seguridad, confianza y futuros negocios repetidos.
